Otra Hero


Vacía ya la torre donde esperaba,
a estos brazos sin sol les fue ajeno el descanso.
En la caída libre el cielo se nubló 
y el pensamiento y la niebla me pegaron en los ojos.
Y fui ciega.
El vaivén salado del mar intentó consolarme.
Fui noche, igual que la tristeza de Leandro.
Desprovista de luces, desde la torre hasta la orilla mansa. 
Fui tierra.