Sacrificio




Mirás la maraña de los hechos cotidianos. Tratás de descubrir la verdad y la mentira. No podés. Luchás con vos retorciéndote en la cama. Como un animalito herido, que escondido en el bosque, decide el camino que lo alejará de la muerte. Por dónde ir. 
Una torre de signos lingüísticos que se apilan y entrelazan como las piezas de un Jenga. Se articulan, unos con otros. Encastran solos en procesión. Parece que se conocieran desde hace siglos. 
Desacralizar la verdad, es que a veces el mentiroso es el héroe. Dar una nueva dimensión a la Palabra; nueva de menor rango. Escribir algo peor. Dejar de venerar. Creer en ella te hizo incapaz de tolerar la mentira. Todos mentimos. Decir infierno no significa conocer el infierno, decir amor no significa ser capaz. Pero pisar las palabras es una guerra descarnada que librarás contra vos. 
Dejar que se caigan, que la torre infinita se desmorone y que sola se vuelva a crear. Dejar de buscar.

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